¿De qué tipo de canción se trata?
jueves, 13 de junio de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
En ocasiones veo palabras...
Mi cabeza a veces elige una palabra y la estira, la dobla, la deforma, le da la vuelta y juega con ella.
En estos días le ha tocado el turno a "Lobotomía", nada para tomarse a broma. Pese a todo no me sacaba de encima esta idea, hela aquí a modo de exorcismo.
En estos días le ha tocado el turno a "Lobotomía", nada para tomarse a broma. Pese a todo no me sacaba de encima esta idea, hela aquí a modo de exorcismo.
martes, 21 de mayo de 2013
Una movida muy gorda...
Dentro de la categoría: "libros que me descargo en mi aparatito de leer porque la conciencia me dice que debería leerlos y probablemente tenga razón" está Moby Dick. Una parte de mi cerebro, cada vez que leo el título, dice entre risitas "una movida muy gorda" y la otra parte se avergüenza de lo malo que es el chiste.
Tras este maravilloso pequeño retrato de mi vida interior, intentaré ir al grano. Aquí el enlace para los que tengáis ganas de incarle el diente al libro en cuestión, cortesía del proyecto Gutenberg.
Y aquí la sofisticada portada que me he currado y que podéis añadir fácilmente si gestionáis vuestros libros con el programa Calibre, que es gratis, open source y todas esas cosas estupendas. ¡Gracias Kovid Goyal!
Sólo tenéis que guardar una copia de la imagen en algún sitio en la que la encontréis después y cuando vayáis a meter el libro en el aparatito con el programa, darle a convertir, elegir la imagen como portada y ya está. ¡Buena lectura!
Tras este maravilloso pequeño retrato de mi vida interior, intentaré ir al grano. Aquí el enlace para los que tengáis ganas de incarle el diente al libro en cuestión, cortesía del proyecto Gutenberg.
Y aquí la sofisticada portada que me he currado y que podéis añadir fácilmente si gestionáis vuestros libros con el programa Calibre, que es gratis, open source y todas esas cosas estupendas. ¡Gracias Kovid Goyal!
Sólo tenéis que guardar una copia de la imagen en algún sitio en la que la encontréis después y cuando vayáis a meter el libro en el aparatito con el programa, darle a convertir, elegir la imagen como portada y ya está. ¡Buena lectura!
jueves, 24 de enero de 2013
Cuando la Larva se enfada...
Encuentra la diferencia...
Pues no hay mucha, la verdad...
Antes, cuando algo no le gustaba a la Larva, hacía un ruido parecido al chirrido de una puerta vieja... pero desde hace unos días parece un pterodáctilo enfurecido.
Cuando lo empujan en la fila del tobogán, cuando los niños mayores le quitan los juguetes, cuando tiene hambre, cuando no quiere que le cambien el pañal... vivo rodeada de gruñidos prehistóricos...
Lo que más me inquieta es qué puede venir después de la fase jurásica...
domingo, 13 de enero de 2013
Comiendo solo
![]() |
| La Larva comiendo sola. |
Tenía este dibujo casi terminado, así que me he sentado delante del ordenador, me he puesto a escuchar Boards of Canada y ala, a dibujar y a pensar y a dibujar y a intentar estar bien. La Larva casi come sola, es hermoso de ver aunque duro de limpiar. Viva la Larva.
martes, 18 de diciembre de 2012
La Larva es darwinista
Así explica esto su abuelo. Pero como al día siguiente hizo lo mismo con la foto de un burro, creo que intenta decirme algo.
Tengo que sacar tiempo para depilarme las cejas de donde sea...
sábado, 15 de diciembre de 2012
Escritor pensante del mes: Tom Hodgkinson
![]() |
| Tom Hodgkinson disfrutando de la vida |
Además de abuelense, soy
multitarea. Hago punto mientras veo una película. Hago ganchillo si
hacemos un viaje en coche. Escucho la radio en alemán mientras
cocino para ver si se me pega algo. Incluso a veces hago gimnasia
lavándome los dientes.
Esta actividad incesante
pone un poco nervioso al Barbú, el cual sostiene que es bueno parar,
del todo, no hacer nada por un rato, pero nada nada, ni siquiera
meditar, que no vale porque es como un no hacer nada pero planeado,
haciendo algo.
Por eso un día en la
biblioteca vimos el libro "How to be idle", que en
castellano han traducido como "Elogio de la pereza" de Tom Hodgkinson y me dijo como quien no quiere la cosa:
-"Mira, podíamos sacar
este, a ver qué tal está".
Y está fenomenal. Pero no
va de no hacer muchas cosas a la vez.
O mejor dicho, va de eso y de
mucho más. Va técnicamente de no hacer nada, de relajarse y
disfrutar.
Va de reconquistar nuestro
tiempo, de robárselo al trabajo, que nos lo robó primero y
aplicarlo a nuestras vidas, a ser felices, a disfrutar. Pero no lo
dice a la manera ñoña de los libros de autoayuda, sino de manera
punk, de manera contestataria y a la vez muy meditada y leída.
Ya ha
pasado suficiente tiempo desde que comenzara la Revolución
Industrial y ese sueño de un futuro hermoso en el que las máquinas
nos liberarían del trabajo hace mucho que se desenmascaró como una
falacia.
La mayor parte de los trabajos son mecánicos, repetitivos,
poco creativos y aburridos en el mejor de los casos. Es hora de
cambiar.
¡Arriba las mañanas en
la cama hasta tarde entre semana! ¡Arriba los paseos sin rumbo y las
conversaciones eternas en los bares! ¡Arriba bailar como locos a
cualquier edad, tocar un instrumento ya de viejos, por diversión,
tener un huerto, hacer pan, acampar con amigos, pasar de la moda y de
la decoración, dejar de pretender vivir la vida estandarizada de los
anuncios, andar en bici, vivir con poco, pero mejor!
Si necesitamos
poco y no tiene por qué ser nuevo, necesitaremos vender menos de
nuestro tiempo por dinero para conseguirlo.
Todo el mundo necesita una
época dorada de la historia a la que retrotraerse, con la que soñar.
La de Hodgkinson es la Edad Media, en la que el trabajo necesario se
mezclaba con la diversión, con música, con charlas. Antes de que la
maquinaria de la Revolución Industrial comenzase su marcha
apisonadora inexorable.
Leed algo de él. Merece
la pena, aunque sea un poco claustrofóbico, porque claro, él edita
la revista "The Idler" (el perezoso), va escribiendo sus
libros y vive en el campo y así se las ha apañado para cumplir su
sueño de trabjar lo menos posible, pero ¿y los demás? ¿cómo
hacemos para encontrar esa manera de vivir en la que podamos trabajar
menos y vivir más?
Por cierto, padres
desesperados, también tiene un libro que se llama "The idler
parent" o, el padre perezoso, que también es estupendo. Uno de
los primeros capítulos se llama "Bringing back child labour",
que es irónico, por supuesto, pero no tanto. Siguiendo sus
enseñanzas, he adiestrado a La Larva para que me ayude a meter y
sacar la ropa de la lavadora. Tardamos 4 veces más pero lo pasamos 5
veces mejor y quiero pensar que a él le gusta contribuír.
Por cierto, que Hodgkinson
dice que no le gustan los blogs porque fomentan la pomposidad. Mucho
me temo que también en esto tiene razón.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Se equivocó La Larva...
La Larva está ampliando su vocabulario, lo que me da siempre ocasión de comprobar lo complicado y confuso que es el mundo.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Ca-Ca
Desde hace un par de días
se repite este comportamiento en casa. Y me sorprendía, porque ni
Barbú ni yo somos de los que le dicen “eso no se come, caca” “no
toques eso, que es caca” a La Larva. Más bien se lo explicamos
todo con pelos y señales, a pesar de su corta edad.
Y en el baño, o cuando se
lo hace todo encima, el pobre, no dice ni mú... misterio...
Pero hoy, analizándolo
cuidadosamente me he dado cuenta de que dice “gra-cias”, o eso me
gustaría pensar... en fin, esta Larva es una caja de sorpresas.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Superhéroes
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| El Barbú y yo con nuestras nuevas identidades |
O más bien, superhéroe e identidad secreta.
Eso somos el Barbú y yo desde que estamos en plena posesión de
nuestra Larva.
Yo soy Clark Kent y él es
Superman.
Dos caras del mismo par de
progenitores.
Yo salgo de día, hago
cosas abuelenses y él sale de noche y hace cosas menos viejunas.
Nunca estamos juntos en un
evento social (sin La Larva, se entiende, que con La Larva, en
realidad ninguno de los dos está mentalmente presente, sino que
estamos como ausentes, intentando impedirle llevar a cabo sus ideas
autodestructivas o destructivas sin más).
De los dos,
contemporáneamente sólo uno va al cine, sólo uno queda con las
amigas/os, sólo uno toma una cerveza, sólo uno hace deporte,
etcétera.
No pudiendo abusar de
abuelos, pues no los tenemos cerca, es lo que nos toca. Tampoco lo
llevamos tan mal, aunque sólo consigamos hablar el uno con el otro de pasadita, en la
cabina telefónica donde intercambiamos identidades.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Acrobacias
Recuerdo cuando era pequeña en los ochenta, aquellos programas de divulgación científica americanos en los que personas normales hacían cosas extraordinarias. Aquellos en los que empezábamos a oír a la persona contar su experiencia en inglés, por ejemplo, a una señora con su voz nasal: "One day, I was like guachu guachu guachu...", y a su voz se iba superponiendo la dobladora: "Estaba yo un día en la ciudad con mi hija, cuando se me escapó corriendo y se paró en medio de la calle. Ví con pánico que venía un camión gigante y estaba a punto de hacerla puré cuando, veloz como el rayo, me planté delante del camión, lo paré con una mano y lo lancé al río Hudson, mientras con la otra mano le metía la camiseta por dentro del pantalón a mi niña."
Y yo pensaba, anda vete, cacahuete. Ojalá eso de ver en peligro a la prole le diese a una un chute de adrenalina tal, que te aflorasen superpoderes y todo tuviese final feliz, pero la vida no es así.
Eso pensaba yo hasta esta mañana.
Otro documental me metió en la cabeza la idea de que las larvas en general, sobre todo las humanas, cuando empiezan a gatear y a moverse comienzan a manejarse en el mundo tridimensional y a entender los peligros que conllevan los lugares altos y todo eso. ¡JA! les digo yo. Fiaté y no corras.
Una vez situados en mi contexto mental de esta mañana, y una vez también que nos hemos dado cuenta de que veo demasiados documentales, os voy a contar finalmente lo que ha pasado.
Pues siguiendo nuestro ritual matutino, la Larva estaba muy sentada en el orinal que estába muy situado en lo alto del cambiador en el baño. Si hace unos meses no quería quedarse allí sentado, ahora no quiere levantarse. Yo le pregunto todo el rato -¿ya?. Y él me dice que no con la cabeza. Así durante bastantes minutos, sin que exista necesariamente una correlación entre el tiempo discurrido y lo que me encuentro en el orinal después.
El caso es que ahí estaba la Larva sentada sentadísima en su trono con aire impertérrito. Y yo dejo de observarlo un milisegundo y lo siguiente que sé es que tengo a La Larva boca abajo agarrada por la zona inguinal (veasé también, sus pelotas), más o menos a la altura de mi muslo y que con la otra mano estoy intentando atrapar un orinal repleto que da vueltas en el aire a camara lenta en plan satélite en el espacio, esparciendo heces por doquier.
¿Qué ha pasado? no lo sé. Debo de haberlo visto lanzarse al vacío con el rabillo del ojo... pero no lo recuerdo. Lo bueno es que lo he atrapado en el aire a velocidad supersónica y con una mano, ¡y pesa 11 kilos! Lo malo es que nos hemos tenido que cambiar los dos de ropa y echar las toallas y la alfombra de baño a la lavadora...
Es curioso como ahora confío más en el primer documental y mucho menos en el segundo...
Y yo pensaba, anda vete, cacahuete. Ojalá eso de ver en peligro a la prole le diese a una un chute de adrenalina tal, que te aflorasen superpoderes y todo tuviese final feliz, pero la vida no es así.
Eso pensaba yo hasta esta mañana.
Otro documental me metió en la cabeza la idea de que las larvas en general, sobre todo las humanas, cuando empiezan a gatear y a moverse comienzan a manejarse en el mundo tridimensional y a entender los peligros que conllevan los lugares altos y todo eso. ¡JA! les digo yo. Fiaté y no corras.
Una vez situados en mi contexto mental de esta mañana, y una vez también que nos hemos dado cuenta de que veo demasiados documentales, os voy a contar finalmente lo que ha pasado.
Pues siguiendo nuestro ritual matutino, la Larva estaba muy sentada en el orinal que estába muy situado en lo alto del cambiador en el baño. Si hace unos meses no quería quedarse allí sentado, ahora no quiere levantarse. Yo le pregunto todo el rato -¿ya?. Y él me dice que no con la cabeza. Así durante bastantes minutos, sin que exista necesariamente una correlación entre el tiempo discurrido y lo que me encuentro en el orinal después.
El caso es que ahí estaba la Larva sentada sentadísima en su trono con aire impertérrito. Y yo dejo de observarlo un milisegundo y lo siguiente que sé es que tengo a La Larva boca abajo agarrada por la zona inguinal (veasé también, sus pelotas), más o menos a la altura de mi muslo y que con la otra mano estoy intentando atrapar un orinal repleto que da vueltas en el aire a camara lenta en plan satélite en el espacio, esparciendo heces por doquier.
¿Qué ha pasado? no lo sé. Debo de haberlo visto lanzarse al vacío con el rabillo del ojo... pero no lo recuerdo. Lo bueno es que lo he atrapado en el aire a velocidad supersónica y con una mano, ¡y pesa 11 kilos! Lo malo es que nos hemos tenido que cambiar los dos de ropa y echar las toallas y la alfombra de baño a la lavadora...
Es curioso como ahora confío más en el primer documental y mucho menos en el segundo...
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| Larva nihilista y supermadre en su número de la mañana... |
domingo, 28 de octubre de 2012
Color en la naturaleza: ¡En marcha!
¡Ya he empezado a trabajar en mi charla sobre el color en la naturaleza!
Hace tanto tiempo que no publico nada que me hacía ilu compartir el dibujo que acabo de terminar para la introducción.
¡Qué tema tan bonito!
Hace tanto tiempo que no publico nada que me hacía ilu compartir el dibujo que acabo de terminar para la introducción.
¡Qué tema tan bonito!
lunes, 1 de octubre de 2012
Fragmentos de mi vida con La Larva IV: el jarabe
By Dudva (Own work) [CC-BY-SA-3.0], via Wikimedia Commons
-"Pues denle este jarabe dos veces al día".
Nos dijo el médico cuando le llevamos a La Larva, con una tos que ríete tú de las toses con merendola que hayas oído por ahí hasta ahora.
El elixir en cuestión, no sólo tiene clembuterol, lo que me hizo pensar en sembrar en la larva la semilla del amor al ciclismo, sino que sabe mal, pero mal de solemnidad.
La Larva tiene un quinto de mi peso, casi casi la mitad de mi altura y yo me atrevería a decir que toda mi fuerza.
Todo esto convierte la hora de darle el jarabe en un bello momento de armonía familiar del que emerjo con el pelo lleno de jarabe, teniendo todos que cambiarnos de ropa, y con una ínfima cantidad de fármaco en el cuerpo de La Larva.
Bellos días estamos pasando.
martes, 11 de septiembre de 2012
Fragmentos de mi vida con La Larva III: El parque
La Larva repta. Comienza a incorporarse, mostrando signos de ir a metamorfosear en Ninfa, por eso pasamos mucho tiempo en el parque últimamente.
Me ha llevado un poco de tiempo comprender los horarios del parque por estas latitudes.
Antes de las 9:30 o después de las 12:00 no hay nadie. El parque es un paraíso desierto y tranquilo, sólo apto para los elegidos que consiguen salir a tiempo de casa o han superado la fase de la siesta de la mañana y pueden jugar hasta la hora de comer sin problemas (pocos, muy pocos).
Entre las 10 y las 12:00 es la juerga padre, con hordas de criaturas que corretean persiguiéndose jugando a que son camiones de bomberos, empujones solapados en la cola del tobogán y guerras en el cajón de arena por los cubos, las palas escavadoras y los rastrillos. Se hacen y se destruyen castillos sin descanso. Las madres intentan poner algo de orden mientras hablan por los móviles y los pocos padres que hay, intentan lo propio mientras leen el periódico. Pausa para comer y siesta y hacia las 15:00 todos al parque otra vez. Colas en los columpios. Algún balonazo que otro. En el cajón de arena se construyen volcanes. Vuela la arena. Diversión en estado puro.
Y a partir de las 18:00, nada. La desolación. Ni rastro de criaturas autóctonas. Algunas especies foráneas, más resilientes a la oscuridad y a horarios tardíos, aún se resisten a marcharse. Pero poco a poco la hora del baño se cierne sobre la vida en el parque. Y tras esta, la hora de acostarse. Y más vale respetar todo esto, de lo contrario comandos paramaternales (que decía Mafalda) apostados en los tranvías y en las esquinas, pueden amonestarte verbalmente o con miradas de reprobación.
Hieronymus Bosch (circa 1450(1450)–1516) [Public domain], via Wikimedia Commons
Me ha llevado un poco de tiempo comprender los horarios del parque por estas latitudes.
Antes de las 9:30 o después de las 12:00 no hay nadie. El parque es un paraíso desierto y tranquilo, sólo apto para los elegidos que consiguen salir a tiempo de casa o han superado la fase de la siesta de la mañana y pueden jugar hasta la hora de comer sin problemas (pocos, muy pocos).
Entre las 10 y las 12:00 es la juerga padre, con hordas de criaturas que corretean persiguiéndose jugando a que son camiones de bomberos, empujones solapados en la cola del tobogán y guerras en el cajón de arena por los cubos, las palas escavadoras y los rastrillos. Se hacen y se destruyen castillos sin descanso. Las madres intentan poner algo de orden mientras hablan por los móviles y los pocos padres que hay, intentan lo propio mientras leen el periódico. Pausa para comer y siesta y hacia las 15:00 todos al parque otra vez. Colas en los columpios. Algún balonazo que otro. En el cajón de arena se construyen volcanes. Vuela la arena. Diversión en estado puro.
Y a partir de las 18:00, nada. La desolación. Ni rastro de criaturas autóctonas. Algunas especies foráneas, más resilientes a la oscuridad y a horarios tardíos, aún se resisten a marcharse. Pero poco a poco la hora del baño se cierne sobre la vida en el parque. Y tras esta, la hora de acostarse. Y más vale respetar todo esto, de lo contrario comandos paramaternales (que decía Mafalda) apostados en los tranvías y en las esquinas, pueden amonestarte verbalmente o con miradas de reprobación.
sábado, 8 de septiembre de 2012
¡Viva! ¡Ya está aquí el link para bajarse "Rodolfo"!
En realidad ya están aquí los links:
Este para el formato EPUB (para verlo en un aparato de leer)
Y este para el formato PDF
Con La Larva triunfa sobre todo el dibujo del diente de Rodolfo, pero eso es, creo yo, porque se siente identificado. Aunque en estos momentos le dobla en número de dientes.
¡Espero que os guste!
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Fragmentos de mi vida con La Larva II: Comida sólida
lunes, 3 de septiembre de 2012
Fragmentos de mi vida con La Larva: Pañales
miércoles, 22 de agosto de 2012
Mi primer libro electrónico, chispas
Como soy abuelense, cosa que explicaba algunos posts atrás, en lugar de tener tabletas o teléfonos inteligentes y esas cosas, tengo un aparatito de esos para leer libros. Tener algo que sólo sirve para leer libros es muy abuelense, y más aún si el principal atractivo del mismo es poder agrandar la letra a voluntad. Ni que decirse tiene que la pongo mastodonte, para leerla bien bien.
Pues muchas veces leo mis cosillas en el aparatito momentos antes de echar una siesta con la larva. La larva se interesa mucho por el aparatito, por lo que he decidido hacer un cuento también para él.
La verdad es que no tiene argumento, uno puede inventar lo que quiera, pero tiene objetos que interesan vivamente a la larva en estos momentos, como gafas, sombreros, barbas, balones y gente diciendo adiós.
Como todo lo que parece simple de "venga, me pongo en un nanomomento y me curro un superlibro", termina convirtiéndose en un largo y a menudo sufrido proceso que culmina con una chapuzilla, la creación de mi primer e-book me ha llevado unos días. Y no los dibujos precisamente, que como se ve los hice en un momentín, sino la parte técnica. Madremivida, el formato EPUB es muy libre y abierto, pero es un poco tostoncete para meterle imágenes, las cosas como son, y eso que desempolvé mis nimios conocimientos de html y todo... empollona que es una.
En fin, aquí está la portada. Mi plan maligno era ponerlo aquí para que lo bajase quien quisiera, pero todavía no sé cómo se hace o si se puede... me da que tengo para rato, ¡pero no me rendiré!
¡Hasta pronto!
Pues muchas veces leo mis cosillas en el aparatito momentos antes de echar una siesta con la larva. La larva se interesa mucho por el aparatito, por lo que he decidido hacer un cuento también para él.
La verdad es que no tiene argumento, uno puede inventar lo que quiera, pero tiene objetos que interesan vivamente a la larva en estos momentos, como gafas, sombreros, barbas, balones y gente diciendo adiós.
Como todo lo que parece simple de "venga, me pongo en un nanomomento y me curro un superlibro", termina convirtiéndose en un largo y a menudo sufrido proceso que culmina con una chapuzilla, la creación de mi primer e-book me ha llevado unos días. Y no los dibujos precisamente, que como se ve los hice en un momentín, sino la parte técnica. Madremivida, el formato EPUB es muy libre y abierto, pero es un poco tostoncete para meterle imágenes, las cosas como son, y eso que desempolvé mis nimios conocimientos de html y todo... empollona que es una.
En fin, aquí está la portada. Mi plan maligno era ponerlo aquí para que lo bajase quien quisiera, pero todavía no sé cómo se hace o si se puede... me da que tengo para rato, ¡pero no me rendiré!
¡Hasta pronto!
sábado, 14 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
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