![]() |
Tom Hodgkinson disfrutando de la vida |
Además de abuelense, soy
multitarea. Hago punto mientras veo una película. Hago ganchillo si
hacemos un viaje en coche. Escucho la radio en alemán mientras
cocino para ver si se me pega algo. Incluso a veces hago gimnasia
lavándome los dientes.
Esta actividad incesante
pone un poco nervioso al Barbú, el cual sostiene que es bueno parar,
del todo, no hacer nada por un rato, pero nada nada, ni siquiera
meditar, que no vale porque es como un no hacer nada pero planeado,
haciendo algo.
Por eso un día en la
biblioteca vimos el libro "How to be idle", que en
castellano han traducido como "Elogio de la pereza" de Tom Hodgkinson y me dijo como quien no quiere la cosa:
-"Mira, podíamos sacar
este, a ver qué tal está".
Y está fenomenal. Pero no
va de no hacer muchas cosas a la vez.
O mejor dicho, va de eso y de
mucho más. Va técnicamente de no hacer nada, de relajarse y
disfrutar.
Va de reconquistar nuestro
tiempo, de robárselo al trabajo, que nos lo robó primero y
aplicarlo a nuestras vidas, a ser felices, a disfrutar. Pero no lo
dice a la manera ñoña de los libros de autoayuda, sino de manera
punk, de manera contestataria y a la vez muy meditada y leída.
Ya ha
pasado suficiente tiempo desde que comenzara la Revolución
Industrial y ese sueño de un futuro hermoso en el que las máquinas
nos liberarían del trabajo hace mucho que se desenmascaró como una
falacia.
La mayor parte de los trabajos son mecánicos, repetitivos,
poco creativos y aburridos en el mejor de los casos. Es hora de
cambiar.
¡Arriba las mañanas en
la cama hasta tarde entre semana! ¡Arriba los paseos sin rumbo y las
conversaciones eternas en los bares! ¡Arriba bailar como locos a
cualquier edad, tocar un instrumento ya de viejos, por diversión,
tener un huerto, hacer pan, acampar con amigos, pasar de la moda y de
la decoración, dejar de pretender vivir la vida estandarizada de los
anuncios, andar en bici, vivir con poco, pero mejor!
Si necesitamos
poco y no tiene por qué ser nuevo, necesitaremos vender menos de
nuestro tiempo por dinero para conseguirlo.
Todo el mundo necesita una
época dorada de la historia a la que retrotraerse, con la que soñar.
La de Hodgkinson es la Edad Media, en la que el trabajo necesario se
mezclaba con la diversión, con música, con charlas. Antes de que la
maquinaria de la Revolución Industrial comenzase su marcha
apisonadora inexorable.
Leed algo de él. Merece
la pena, aunque sea un poco claustrofóbico, porque claro, él edita
la revista "The Idler" (el perezoso), va escribiendo sus
libros y vive en el campo y así se las ha apañado para cumplir su
sueño de trabjar lo menos posible, pero ¿y los demás? ¿cómo
hacemos para encontrar esa manera de vivir en la que podamos trabajar
menos y vivir más?
Por cierto, padres
desesperados, también tiene un libro que se llama "The idler
parent" o, el padre perezoso, que también es estupendo. Uno de
los primeros capítulos se llama "Bringing back child labour",
que es irónico, por supuesto, pero no tanto. Siguiendo sus
enseñanzas, he adiestrado a La Larva para que me ayude a meter y
sacar la ropa de la lavadora. Tardamos 4 veces más pero lo pasamos 5
veces mejor y quiero pensar que a él le gusta contribuír.
Por cierto, que Hodgkinson
dice que no le gustan los blogs porque fomentan la pomposidad. Mucho
me temo que también en esto tiene razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario